En una ocasión, en el verano de 1986, al amparo de la sombra fresca y densa de unos arces en las faldas de la Sierra Nevada en Granada,mantuve una larga conversación con unos amigos... Y hablamos delhombre y de tantas otras cosas aderezadas con la perspectiva de losconocimientos actuales sobre el cerebro humano... Aquellasconversaciones me inspiraron por largo tiempo. A partir de entonces me preocupé y ocupé en escribir notas sobre estos temas utilizando unlenguaje literario y pensando en lectores del mundo de lashumanidades...Estas son las reflexiones, recogidas en 106 fragmentos, que conforman este pequeño libro lleno de sabiduría.