Como reportero de guerra, David Rieff ha cubierto la mayoría de losconflictos de los últimos veinte años. Sin embargo, la batalla másdura que le tocó presenciar comenzó en la primavera de 2004, cuando asu madre, Susan Sontag, le fue diagnosticada una leucemia incurableque acabaría con su vida ese mismo año. Rieff narra conmovedoramentela experiencia de estar junto a ella -mujer de insaciable curiosidad y con un deseo infinito de vivir- los últimos meses de su agonía y suspropios sentimientos encontrados: la culpa tanto por no ser suficiente consuelo como por apoyarla en la idea de que sería capaz de imponerse a la enfermedad. Recorriendo los diarios y las cartas de su madre que Rieff leyó después de su fallecimiento y los textos de otros grandesescritores sobre la muerte, este libro proporciona un retrato íntimode los últimos días de Sontag y una profunda meditación sobre lamortalidad. Brutalmente honesto y conmovedor, es una bellísima elegía.