Cuando uno acaba de trasladarse a su primer piso de estudiantes,cocinar todos los días no es fácil, sobre todo si se dispone de pocosutensilios (o de ninguno) y de poco espacio. Para no morir de hambreni alimentarse exclusivamente de platos preparados (o solo decereales), ni tampoco tener que gastar el escaso presupuesto enrestaurantes de comida rápida, aquí hay 100 recetas de cocinaultrafáciles y rápidas. Con una plancha eléctrica, un minihorno o un microondas y sin ningúnotro utensilio, íveréis cuántas cosas se pueden preparar! Y teniendoen cuenta que el presupuesto de los estudiantes es muy limitado, elplan es que no cuesten más de 2 euros por porción. Hay platos para todos los gustos, desde menús tipo comida rápida, pero con productos de calidad y menos grasos, hasta platos tradicionalescomo los de mamá (albóndigas con tomate o un estofado de ternera a lasartén), así como recetas más ligeras y equilibradas. Como todos los demás títulos de la colección Simplísimo, este libro es tan fácil de usar como uno de los célebres «modo de empleo»: entre 1y 5 ingredientes por receta, productos fáciles de encontrar, inclusoen la tienda de la esquina, ausencia de técnicas y poquísimosutensilios.