EL CANTO DE LA ALONDRA es una gran historia americana, una historia de éxito que cuenta el triunfo de la voluntad, el trabajo, la constancia y el sacrificio. La historia de Thea Kronborg, una muchacha de origen sueco, con un talento fuera de serie y una individualidad indomable,que llegará a ser una gran cantante wagneriana, está inspirada en lavida de Olive Fremstad (1868 o 1871-1951). Pero la vida de Theatambién es, en buena medida, la de la propia Willa Cather. Como sucreadora, Thea Kronborg tiene que salir adelante en un puebloferroviario de las grandes praderas del Oeste americano, equivoca suvocación, se sacrifica para conseguir lo que quiere y en un momentocrucial elige su carrera y deja de lado cualquier vida sentimental. El aliento épico no disimula las miserias, las mezquindades ni losmomentos de soledad. Pero las dificultades no impiden la generosidadni la bondad. Cuando Thea Kronborg sea una de las estrellas del Met,el célebre Metropolitan Opera House de Nueva York, seguirá midiendo el valor de las cosas por los seiscientos dólares que le legó de niña su amigo el ferroviario Ray Kennedy, con la condición de que fuera aestudiar a Chicago.