«Sólo cuando se ha perdido toda curiosidad hacia el futuro se haalcanzado la edad de escribir una autobiografía», nos dice su autor al comienzo de este libro. Una educación incompleta es el primer y único volumen de la autobiografía de Evelyn Waugh, quien moriría dos añosdespués de publicarlo sin haber podido escribir su proyectadacontinuación. Waugh comienza su relato por la historia de susantepasados, hombres y mujeres de carácter, que contribuyeron sinsaberlo a su genio. Tuvo una infancia familiar convencional, «cálida,brillante y serena», aunque los años escolares que le sucedieron y que pasaría en Hampstead y Lancing, los recuerda con cierto dolor. Suvida como estudiante en Oxford, que tan bien recrearía en Retorno aBrideshead, «fue en esencia un catálogo de amistades». La evocación de aquella placentera y animada época es un sofisticado retrato de lageneración de Harold Acton, Cyril Connolly y Anthony Powell, un mundoexclusivo que rememora con elegante ingenio y precisión. Una educación incompleta termina con sus experiencias como maestro en una escuelapreparatoria en el Norte de Gales que le inspiraron su primera novela, Decadencia y caída.