Zarco, aquel detective tan poco convencional de Black, black, black,cuarentón y gay, ex marido de Paula y luego novio de Olmo ?tan joven,tan seductor, y ahora tan infiel? se va de viaje. Para olvidar y paraque le olviden. También para huir de la compasión irónica de su exmujer. Se refugiará en el riurau que la riquísima familia de MarinaFrankel, una antigua amiga, tiene en las afueras de una ciudad de lacosta mediterránea. Marina pertenece a una estirpe de gemelasmonocigóticas: Amparo y Janni, la primera generación, Marina y suhermana Ilse, las hijas de Ilse. Abandonadas por Janni cuando eranniñas, Marina e Ilse han sido criadas por la tremenda Amparo, únicaheredera del viejo Orts, que con su vitalidad y su rústico talentopara los negocios ha multiplicado la fortuna familiar. Ya mayor,Amparo se casa con Marcos Cambra, un bello podólogo que se parece aDelon, y vive en el riurau rodeado de mujeres que representan las doscaras de una extraña moneda familiar: una casi fea, la otra bellísima. El camaleónico poder de las hermanas rodea de misterio a esta familia de espesa femineidad y enigmas múltiples. Zarco, inesperado detective nunca escueto en palabras, los irá desvelando uno a uno, aunque derepente note, en su interior más recóndito, que también él necesitaque alguien lo encuentre... «Marta Sanz, ahora, nos da una ambiciosa ? obliga a subrayarlo, por inusual ? historia en la que el amor, haz yenvés, cielo e infierno, lo cubre y lo enreda todo? No solo consigueponer en pie un torbellino de estupendas criaturas, gemelasmonocigóticas, sino además las presenta con tal desparramelingüístico, con una ambición de estilo y lenguaje tal, que estoincluso fuerza a enfatizarlo en estos tiempos. No dudo de que ya esuna de las mayores sorpresa de la primavera» (Javier Goñi, El País).«Marta Sanz vuelve a mostrar en Un detective no se casa jamás sudominio del lenguaje (y de sus juegos) y del registro satírico (de lanovela de detectives, de la novela romántica), con una estupendanarración que tiene mucho de comentario social contemporáneo» (ManuelRodríguez Rivero, Babelia, El País). «Arturo Zarco pasa de un infierno a otro sin transición ni período de esplendor, de un dolor que quiere dejar atrás, por conocido, a un universo asfixiante que le prometedesconocidas formas de sufrimiento y en el que las relaciones derencor o dominación siguen vigentes y adquieren las debidasdimensiones criminales de una buena novela policíaca que se precie deserlo pese a su rompedora originalidad» (Iñaki Ezkerra, El CorreoEspañol). «Un excelente cóctel con ecos de boleros de obsesionesamorosas, de guiños a la Lolita de Nabokov y los ingredientesimprescindibles de los cuentos de princesas: la Bella Durmiente, laMadrastra, un príncipe podólogo y finalmente unas gotas del juego desuplantación que recuerda al Ripley de Highsmith. Un perfecto Martiniseco con vodka, mezclado, no agitado? Lo mejor de la novela es comoMarta Sanz convierte la trama en un divertido scrabble literario,donde el lenguaje es una cámara cinematográfica, un escarpelo Chabrolque disecciona la podredumbre moral de la burguesía. Y de paso, nosdeja un final donde Paula, la exmujer de Zarco, parece ser el nuevocaso de este singular detective que hubiese enamorado por igual aHitchcock, Chandler y Andy Warhol» (Guillermo Busutil, La Opinión deMálaga). «La intensidad es la de Rebeca, de Hitchcock? Un buendetective confirma que Sanz sigue buscando su voz como autorapoliciaca, menos negra de lo que parece, pero fascinante» (LauraFernández, El Mundo). «Se trata de una compleja novela cuajada deraras situaciones que, si por un lado tiene aspectos de noveladetectivesca, se inclina por el otro, por personajes de cuento dehadas, en una gran demostración creativa» (Santiago Aizarna, El Diario Vasco). «Una novela escrita con un lenguaje y un dominio narrativoque merece la pena detenerse en ella? La función de un buen detectivees investigar, para desvelar lo que está oculto bajo la apariencia dela rutina. Y Zarco, cuarentón, gay y desengañado, se encuentra conunos personajes estrafalarios que encierran embrollos familiares,cuentos de hadas, historias románticas y, al final, también crímenes»(Martín Nogales, Diario de Navarra). «Novela absorbente, que arrastracomo un torrente, pues hay un continuo bombardeo, de imágenes,sentimientos, pensamientos y acciones, que obligan a una lectura casiadictiva. Se recomienda darse un buen tiempo para leerla, pues esdifícil interrumpir su lectura? Con una propuesta estilística original y deslumbrante, poco habitual en la literatura de género. Unaestupenda novela» (José María Sánchez Pardo, Revista Prótesis). «Untexto sólido, solidísimo, incuestionable, sin una sola grieta ofisura. Y lo que es aún más importante: con efectos hipnóticos? Siaceptas el reto que te propone Marta Sanz, ya solo queda dejartearrastrar por ella y seguirla asombrado y con los ojos muy, muyabiertos para no perderte ni un solo detalle de ese mundo que vacreando con cada palabra, con cada f