Una isla salvaje en el sur de Alaska, a la que solamente puedeaccederse en barco o hidroavión, repleta de frondosos bosques húmedosy montañas escarpadas. Este es el inhóspito decorado que Jim haelegido para fortalecer las relaciones con su hijo Roy, a quien apenas conoce. Doce meses por delante, viviendo en una cabaña apartada detodo y de todos, colaborando hombro con hombro: parece una buenaoportunidad para estrechar lazos y recuperar el tiempo perdido. Perola situación, poco a poco, deviene claustrofóbica, asfixiante,insostenible.La obra que catapultó a David Vann a la primera línea de los grandesautores contemporáneos.