Comprometido desde muy joven con dar a conocer las obras y los autores de su tiempo, Robert Saladrigas comenzó en 1968 su colaboración conel semanario «Destino», el más prestigioso e influyente de cuantos seeditaban en la España de los años sesenta y setenta, con una serie deentrevistas singulares a escritores consagrados y jóvenes promesas.Como recuerda el mismo Saladrigas, «eran charlas planteadas conambición de profundidad, un diálogo incondicional llevado a cabo sinagobios de tiempo». Leídas hoy, las conversaciones con Juan Marsé,José Agustín Goytisolo, Francisco Umbral, Ana María Matute, FranciscoAyala, Manuel Vázquez Montalbán, Max Aub, Rosa Chacel, Camilo JoséCela, José Manuel Caballero Bonald, Miguel Delibes, Carmen MartínGaite, o los jovencísimos Eugenio Trías o José María Guelbenzu, entremuchos otros, nos trasladan de una manera intensa, profunda y muyviva, a la España de finales del franquismo, con sus temores yesperanzas, los límites a la libertad de expresión, la represión decualquier actividad política y la consolidación de una concienciacívica a favor de la democracia y de las libertades. De todo ello, los escritores eran a menudo los portavoces a la vez que se esforzaban,como cualquier creador, para elaborar una obra personal. Así pues,desvelos personales y colectivos se mezclan en este volumen querecupera unos testimonios de primera mano y de máxima importancia para revivir los años finales de la dictadura franquista en la voz de losgrandes escritores de su tiempo.