La realidad no es tenaz, necesita nuestra protección, las casas sehunden, mundos enteros desaparecen. Si algo puede hacer el lenguaje es excavar una y otra vez un espacio en cuyo interior nada seasuperfluo, un espacio manso, como un recinto donde los objetos y losseres respiren los unos al lado de los otros, tengan duración y luz.Según Gianni DÆElia Residencias invernales es un libro verdadero,fulminante en muchas de sus frases, una de las obras más seguras de la nueva generación . Evoca en el lector un aire que desde hacía tiempono se respiraba en la poesía italiana de los más jóvenes: un airelimpio, duramente ético, impregnado de piedad humana. Un salir de símismo para la exploración del dolor del mundo.ö