Esta obra es la de un hijo de maestros, maestro él mismo, y quiere ser un firme alegato en favor de la persona como ser capaz de aprender yde enseñar, actividades que requieren la figura científica y moral del maestro, su adhesión a una escala de valores, y su compromisoexistencial con la humanidad. En palabras del autor: ?Desde el primerdía en que enseñé, quise siempre hacer crecer en humanidad a cuantosse cruzaban conmigo. Solo busco enseñar lo universal que puede brotarde lo contingente, no son primero las ideas y luego la vida social,sino al mismo tiempo, y por eso quien enseña para lo comunitarioverdadero que hay en cada ser humano, funda comunidad. Por esoescribo, viajo, buscando a la humanidad?. La escuela la hace elmaestro. Afortunadamente los maestros hacen que sus alumnos sean más,de lo que hubieran sido sin ellos. La escuela para la comunidad, entanto que escuela para la vida, solamente será posible si susfundamentos tienen real solidez y van más allá de la inmanenciapragmática y rompen los muros de las aulas. Cuando se abre un aula con un buen maestro, la creación entera vuelve a latir.