Se murió antes que Franco, pero merecía haber celebrado esa muerte con un poco de whisky, unos cuantos Chesterfield y los amigos de siempre. Esta biografía quiere contar desde la vida privada y la vida públicade Dionisio Ridruejo por qué ése era el desenlace más justo para unapelícula en la que él mismo había sido parte muy activa de la Victoria de Franco en la guerra y murió siendo un opositor encarcelado,multado y perseguido. «Hago lo que tengo que hacer» es la frase querepetía cuando alguien se admiraba de su transformación desde elfascista peligroso al tenaz socialdemócrata. Para contar esatransición, este libro se sirve de material inédito y privado, ymuestra así la altura moral de una vida averiada por la culpafascista: el excelente memorialista que fue Ridruejo no llegó ni pudollegar a contarlo todo. Ni fue héroe ni fue traidor porque fue unhombre capaz de rectificar y emprender la aventura de la integridad:nuestro más temprano y lúcido ideólogo de la transición democrática.