Drewermann habla de las verdades antiguas de la fe con un lenguajenuevo, ricamente imaginativo y que apela a las razones del corazón. La palabra de la fe sana y salva, protege, redime y fortalece elespíritu con la fe capaz de derrotar al miedo y la angustia.Las entrevistas de Drewermann presentadas en este volumen son la mejor forma de ir al meollo de una de las obras teológicas y culturales más valerosas y discutidas de los últimos tiempos.Si comprendemos los símbolos que nos habitan podemos librarnos denuestros temores y angustias y recuperar plenamente el gusto de vivir. La Buena Nueva que libera no nos puede ser impuesta como una palabraautoritaria sino que por el contrario debe ser asumida por cada unocomo algo justo y auténtico.