No hay negociación, boda o reunión amistosa que se precie, sin laculminación en la mesa de una buena comida. Jaime Peñafiel recorre lahistoria de nuestra monarquía en la que los encuentros de nuestra Casa Real con dirigentes políticos de todo el mundo se han coronadosiempre alrededor de una mesa. Pero, ¿cómo se prepara una recepciónpara más de 100 invitados? ¿Sabían ustedes que en el Palacio deBuckingham el equipo de camareros es regulado a través de semáforos?¿O que la vajilla ha de estar dispuesta a una distancia perfectamentemedida entre comensal y comensal?
Y es que detrás de las fotos oficiales, algunos de los detalles másimportantes de nuestra historia, han transcurrido entre plato y plato.