Que el fútbol sea un deporte no implica que haya que jugar limpio.Scott Manson, entrenador de fútbol, está
buscando trabajo, pero en el actual mundo del fútbol, plagado deestrellas, no le va a resultar fácil encontrarlo. El
puesto de entrenador que le ofrecen en Shanghái resulta no ser sino un elaborado timo, y los del F. C. Barcelona no
quieren contratarle como entrenador, sino como detective. Por lovisto, una de las estrellas del Barça ha desaparecido
y Scott tiene un mes para dar con ella. Mientras sigue el rastro delfutbolista desde París a Antigua, Scott se topa
con hombres corruptos y con mujeres retorcidas, y descubre lo podridoque está el corazón de tan bello deporte...