Michaux escribió, viajó, dibujó, pintó. Escribió como se odia, con lafuerza del «contra» para sobrevivir y, después, para vivir másintensamente, para vibrar más alto. Pero hallo la escritura demasiadoconvencional, henchida la palabra con demasiada cultura, demasiadolastre, así que empezó a pintar. Pintó para «descondicionarse». Pintócomo se grita, para gritar mejor, y para expresar aquellas vibraciones del espíritu que no tienen correspondencia adecuada con el lenguaje.Los infinitos son lugares demasiado intensos para la palabra.