En el panteón de los próceres, Manuel Dorrego aún no encontró sulugar. Repudiado por la historia liberal y dejado de lado por elrevisionismo, la figura del caudillo federal no encaja en losparámetros de la historiografía argentina porque encarna el cruce dedos paralelas: liberal, pero nacionalista, federal, pero porteño,ilustrado, pero popular, nacionalista, pero democrático y republicano, localista, pero profundamente americanista, bolivariano ysanmartiniano. Tal vez por eso la historia lo olvidó.