«No es para que nos contesten a una pregunta por lo que nos hemospuesto en camino, sino para que, en el silencio del lugar de losantiguos oráculos, cada uno descubra cuál es su pregunta». Con estedesignio, siete singulares peregrinos emprenden un iniciático «viajeal país sonoro», una búsqueda espiritual que, bajo distintas formas en diferentes culturas, ha constituido siempre el símbolo supremo de lavida humana. En El juego de las preguntas, Handke propone que nosabramos al mundo por medio de una pregunta esencial, donde se incluyan todas las respuestas. Es el modo de indagación personal quecaracteriza toda su obra: averiguar cómo se relaciona el hombre, apartir de sí mismo, con todo su entorno. Cada mirada congela el mundo, lo fragmenta, lo analiza, lo devuelve en palabras (trocadas eneficaces herramientas). Una escritora cuya originalidad llega a lasraíces del idioma. No hay libro nuevo de Handke que no constituya unacontecimiento.