La democracia se encuentra ante una encrucijada. Paradójicamente, enla época histórica en la que ha logrado convertirse en el horizontecompartido por la mayoría de la humanidad, se ve amenazada porinquietantes procesos de desdemocratización o reelitización y ha deafrontar el populismo, la desafección y unas condiciones sociales,culturales y económicas mucho más inhóspitas que las del pasadoreciente.
La historia podría tomar cualquier camino. Podríamos asistir a laconfrontación entre dos modelos poco atractivos para cualquierdemócrata, entre los regímenes neoliberales, que utilizan losvestigios de la democracia representativa para centrar la atenciónpública en los mercados financieros, y regímenes como el de China,donde el partido y las élites burocráticas tratan de mantener elconsenso asegurando mayores niveles de consumo y silenciando el anhelo democrático.
Pero, al mismo tiempo, el mundo global podría ser el escenario de undesarrollo completamente distinto: las democracias maduras deOccidente, tras la dura lección de la presente crisis neoliberal,podrían desarrollar formas de contener el poder neoabsolutista de losmercados financieros e inventar nuevas estrategias para reafirmar laprimacía de la política y la participación ilustrada de cadaciudadano.
Entre el presente y estas dos perspectivas opuestas se abre un espacio de reflexión a la que este libro pretende contribuir. Partiendo delmarco normativo desarrollado por Rawls y recurriendo a las fuentesestéticas de la normatividad investigadas por el propio Ferrara en elpasado - la ejemplaridad, el juicio, la imaginación-, el autormantiene que el liberalismo político es el marco filosófico máscapacitado para abordar y entender la compleja interacción que existeentre la democracia y lo que él denomina la normatividad de laidentidad.