Una vez más he caído en la tentación de darles una últimaoportunidad a las palabras que he escrito en el periódico antes de que se las lleve el viento. Uno espera que al convertirlas en librosuenen de otra forma y sorprendan al lector por un flanco inesperado.Tejer y destejer la manga del jersey de Penélope a lo largo de losdías con un ovillo con el que juega el gato, en eso consiste en elfondo la literatura. Este libro contiene el fluido de la vida que unoha visto pasar desde cualquier acera, a través de la ventanilla de untaxi, en la terraza de una cafetería o mirando al techo tumbado en elsofá. Pequeñas historias y sensaciones, balas perdidas que se hanperdido en el mar. Día a día, ola a ola es como el cuerpo llega feliza la orilla. MANUEL VICENT «Las columnas de Manuel Vicent no pretenden soportar ningún peso muerto, sólo están escritas para el placer delos sentidos.» Joan Manuel Serrat