Costas Mavrudís es un coleccionista. Todos los fines de semana acude a los rastros de Atenas y El Pireo y busca vestigios de afectos enjuguetes, muñecos, tarjetas postales, libros, soldaditos de plomo...No se complace tanto en el deterioro, en la belleza otoñal, en laruina, cuanto en la evocación, en la conjetura, quizá, de lo quealguna vez fue nuevo, promesa de futuro: «Fotografía: yo muy pequeño,es decir, ausente. A mi lado la chaqueta cruzada me tiene en brazos,mirando para siempre al objetivo». Por Cuatro estaciones CostasMavrudís obtuvo en 2011 el prestigioso Premio de Poesía de la revistaDiavaso.Costas Mavrudís nació en Tinos (Islas Cícladas) en 1948. Cursóestudios de Derecho, que no llegó a terminar, en la UniversidaddeAtenas. En 1973 publicó su primer poemario. Desde 1978 dirige enAtenas la revista literaria To Dendro. Su madurez poética comienza con El préstamo del tiempo (trad. castellana de Vicente FernándezGonzález, Málaga, Miguel Gómez Eds., 2001), poemario en el que lostemas, las obsesiones y los núcleos dinámicos de su poesía están yacabalmente dibujados. Las cortinas de Garibaldi y Estenografía, en los que cultiva el dietario y el aforismo, son, de su producciónposterior, los dos títulos más afines en temas y expresión a Cuatroestaciones (Atenas, 2010), que mantiene de ellos el gusto por lameditación. Vicente Fernández González ha recibido en dos ocasiones el PremioNacional de Traducción, en 1992 por Seis noches en la Acrópolis, deYorgos Seferis, y en 2003 por Verbos para la rosa, de ZanasisJatsópulos. Ha traducido a Dimitris Calokiris, Ersi Sotiropulu, yNasos Vayenás, entre otros poetas griegos contemporáneos.