Un nuevo tipo de red social se está extendiendo en los últimos tiempos dentro del espacio cibernético al que todo el mundo puede accederusando su teléfono y su ordenador. No es un sueño futurista sino unapráctica comunicativa que ya tiene su historia. El autor describedesde su propia experiencia y participación toda una serie de grupos,asociaciones y familias cibernéticas y cómo han funcionado. Lacomunidad virtual, dice Rheingold, es como un ecosistema desubculturas y grupos espontáneamente constituidos que se podríancomparar con cultivos de microorganismos que crecen en un laboratorioy donde cada uno es como un experimento social que nadie planificó yque sin embargo se produce. La comunicación inmediata, por ejemplo,con personas de otros países y culturas puede tener un potencial deconstante rectificación de las construcciones mentales de la opiniónpública y de las versiones oficiales de la información en todos losámbitos. Se está avecinando una sociedad universal en un fluidointercambio de ideas y proyectos, de consejos y apoyos en dificultades emocionales o donde las personas más alejadas simplemente sedivierten juntos. Howard Rheingold, uno de los más eminentesespecialistas en los recursos de la comunicación por ordenador,también ofrece una importante reflexión sobre el potencial delciberespacio para fomentar las libertades políticas y la democraciadirecta, donde todas las puertas institucionales están siempreabiertas. Recordando las rápidas iniciativas de los gobiernos paraapoderarse de los medios de comunicación anteriores, el autor advierte del peligro de un control total de la sociedad que hay que prevenircon todos los esfuerzos.