La primera guerra mundial resultó un conflicto desconcertante para sus protagonistas y lo sigue siendo en buena medida para loshistoriadores. Lo que debía ser un guerra con botines imperiales yenfrentamientos relámpago, se convirtió en una carnicería sin sentido, con millones de hombres exterminados mediante una atroz mecanizaciónbélica.La mayoría de los estados implicados acabaron arruinados, e inclusolos nominalmente ganadores se vieron irreparablemente afectados. Elbotín se demostró infame y el recuento final de víctimas terrible, aun en comparación con las cifras de veinte años después.Este magnífico libro propone una concisa, clara y audaz aproximación a un acontecimiento histórico esencial para entender el siglo XX.En1914 se estaba configurando un nuevo mundo y un nuevo tipo de guerra.Tras años de preparación, las potencias europeas movilizaban a susenormes ejércitos, seguras de la victoria. Pero en realidad, seencaminaban hacia su propia destrucción.