Como Goya, con el que coincide durante años en el círculo de laduquesa de Alba, Ferran Sors ofrece una visión que, centrada enEspaña, abarca el conjunto de las convulsiones revolucionarias ybélicas de Occidente que, a caballo entre los siglos XVIII y XIX,llevan del antiguo régimen al orden político y social de la edadcontemporánea.Sors, cuya fama actual es la de una figura crucial en la elevación dela guitarra a instrumento apto para la gran música, tuvo en s.u tiempo una proyección internacional propiciada por los exilios a que lellevaron sus compromisos con los hechos públicos. Combatió con lasarmas por la causa patriótica española en la Guerra de laIndependencia, pasando después al bando pro-francés, junto a esadualidad, su doble sentir catalán y español y sus pasiones, a menudoconflictivas entre sí, por mujeres, por la música, y por causaspolíticas y nacionales, le convierten en una figura a la vez singulary representativa del surgimiento de una-nueva sensibilidad expresadaen un arte que, como nunca antes, se abre a la realidad del mundo enesos tiempos que Sors comparte con Goya, Beethoven, Goethe, Byron oChateaubriand.