Ponciano Palma y Sixto Araiza lo planearon todo muy bien. Había quedespertar aún más la codicia nunca dormida de Serafín Farías, el dueño de la empresa de transportes, el explotador. Le hablaron de unosterrenos espléndidos que podría comprar a precio de ganga. Hacia allífueron los tres, y en aquel lugar lejano y desértico Ponciano y Sixtomataron a tiros a Serafín Farías. Creían haber cometido el crimenperfecto, comenzarán a deambular por el siempre sorprendente Méxicosadiano, y por otro inesperado desierto interior, en una huida haciatodos lados, en pos de ilusiones falsas o verdaderas. Una tragediacómica, o comedia trágica, donde brilla una vez más uno de los másgrandes escritores mexicanos contemporáneos, un constructor debarrocos edificios verbales, pero también fiel a la palabra de losnarradores populares. «Daniel Sada ha creado un universo único en elque caben las más dramáticas y descabelladas situaciones. Cronista deun México tan real como fantasmagórico, tan cercano y, a la vez,lejana meta de alcanzar de una lengua única, barroca, coloquial,musical y, cuando es necesario, inventada. Las suyas son novelas dedelincuentes que inspiran más simpatía que miedo, de amores reñidoscon todos los tópicos del amor y que, sin embargo, se alimentan deltópico y lo manipulan, y donde la atracción o, mejor dicho, lanecesidad sexual y la palabra que todo lo puede crea relacionesimposibles». J.A. Masoliver Ródenas, La Vanguardia.