El enorme mérito de este libro ya clásico es el de poder utilizarsecomo un manual de auto-instrucción sobre el Zen. Y, muy concretamente, sobre la condición esencial de toda práctica del Zen: el zazen omeditación sentada.La postura, la respiración, el tono muscular, los mecanismos devigilia y atención: todo es analizado con lenguaje claro y científico. A destacar, también, el examen de las opciones mentales y los estados de conciencia. Los tres tipos de nen o "impulsos de pensamiento". Los interesantes paralelos entre el Zen y la filosofía occidental.El libro explica, particularmente, cuál es el propósito del zazen, elestado de quietud total, el samadhi donde la mente está vacía y, almismo tiempo, en situación de extrema vigilia y percatación. Convienedistinguir -cosa que no suelen hacer los tratadistas occidentales-entre el samadhi, o existencia pura, y el kensho o iluminación. Lapráctica del Zen no consiste, como piensan algunos, en alcanzrexclusivamente el satori.El trabajo con los koans (verdaderos catalizadores de la iluminación), la risa y la cognición son algunos de los otros temas que vienen aenriquecer la valiosísima información de este insubstituible libro.