El Volvo de segunda mano que acabábamos de comprar empezó a echar humo en mitad de la nada al Sur del Sur de un Oeste Americano al queacabábamos emigrar. Nuestros dos hijos deambulaban perdidos por lacuneta mientras nosotros mirábamos impotentes un humo negrísimo quesalía del capó. En ese momento nos dimos cuenta de que nuestra vidaera ese coche roto y nuestra profesión esa cuneta perdida. Entonceshicimos algo que lo cambió todo. Sacamos nuestros teléfonos móviles yempezamos a grabar lo que pasaba. Y la realidad se convirtió en unaficción y esa ficción se convirtió en nuestro nuevo trabajo y nuestronuevo trabajo en nuestra nueva vida?