Una madre, con los dedos rígidos de triar naranjas en un almacén ylimpiar pisos de vacaciones de otros. Una hija, también con los dedosrígidos, pero de teclear papers, tesis y mil trabajos académicos. Yalgo que no encaja. La sensación de que debería estar pasando algo que nunca llega a pasar. Este libro nos presenta un rosario de mujeresextenuadas. La falsa promesa del trabajo duro se hace añicos entreestas páginas mientras suenan Camela o Estopa. Yeguas exhaustas es lahistoria de una hija que tiene una relación de pareja dañina, quepiensa en las heridas del cuerpo, en las tremendas diferencias declase y sus implicaciones, en el clasismo del «mundo de la cultura»,en el acceso al mercado laboral, en la endogamia universitaria y suslaberintos en definitiva, en el averiado ascensor social.Esta novela trata de manera certera el paso del siglo xx al xxi enEspaña a través de la propia experiencia: «Me exploro, investigo,reinterpreto pedazos de vida. Juego y cuestiono. Busco causas. Buscoalivio. Busco cómplices». Y sin duda los encuentra.En Yeguas exhaustas Bibiana Collado Cabrera nos lleva a situacionesvividas y sentidas como individuales que en realidad son colectivas.Tan bien contadas, tan reales, que por momentos se nos olvida queestamos ante una novela.