Abelardo Linares (Sevilla, 1952), bibliófilo, librero de lance yeditor, es autor de Fortuna y fracaso de Rafael Cansinos Asséns (1978) y de cuatro libros de poemas: Mitos (1979), Sombras (1986), Espejos(1991) y Panorama (1995). Reunió su obra poética en el volumen también titulado Mitos (Comares, 2001). Merecedor del Premio de la Crítica en 1991 por el libro Espejos, en 1974 fundó la librería Renacimiento,enriquecida por la adquisición de varios fondos, entre ellos el dellibrero Eliseo Torres de Nueva York. En 1978 creó, junto con el poetasevillano Fernando Ortiz, la colección de poesía «Calle del Aire», yluego las editoriales Renacimiento (Premio a la Mejor Labor Editorialdel Ministerio de Cultura en 2003) y Espuela de Plata. De él y de supoesía, presente en varias antologías, se ha dicho: «El editor, ellibrero, el incansable conversador Abelardo Linares es también unpoeta sabio y apasionado, parnasiano y neorromántico, hondo,brillante, ejemplar» (José Luis García Martín), «Los versos de Linares se cuentan entre los más hermosos y perdurables de su generación»(Andrés Trapiello).Fechados entre 1993 y 2009, los poemas de Y ningún otro cielo suponenla vuelta a la poesía, después de casi una década sin publicar, deAbelardo Linares. Desde su apertura panorámica de Nueva York, «elmayor decorado de los siglos de los siglos», hasta el cierre enhomenaje a Pedro Salinas, y la constatación del amor como «nuevoprincipio que dé razón al mundo», el libro traza un itinerario que estambién una indagación en las convicciones íntimas, en el sentido dela existencia, en cuanto aparece la pasión. Sus cinco partes nosconducen, a modo de círculos concéntricos, por escenarios neoyorquinos o sevillanos descritos con ojos nuevos, pero también por interiores y habitaciones de hotel en los que se nos cuenta el relato del deseo,la recreación de una sensualidad sin culpas ni remordimientos: «Yningún otro cielo / que el que quiera llegarme de tu boca, / húmeda de muchos besos».Con el impecable rigor formal de maestros a los que rinde homenaje,como Manuel Machado, Cernuda o Salinas, y un lenguaje que alterna laevocación culta con formas más populares, Y ningún otro cielo ofrece,al modo de variaciones románticas, una brillantísima colección depoemas amorosos. Y sobre ese fondo intimista, la serenidad y lucidezde la experiencia, moduladas a la manera de los poetas clásicos.