El diálogo entre Jacques Derrida y Élisabeth Roudinesco constituye unhomenaje al pensamiento como experiencia de riesgo, amor y belleza. En torno a una serie de temas, sus voces tejen a dúo una red donde lafilosofía, la historia, la política, la literatura y el psicoanálisisse alternan y mezclan en torno a una sola pregunta: ¿De qué está hecho el mañana?