A través de la escritura y el dibujo, Mari Andrew capta la complejidad del paso de la adolescencia a la vida adulta de una forma delicada ala vez que contundente. Hace ya tiempo que sabemos que convertirse enadultos no es un camino lineal hecho de etapas por alcanzar: larealidad actual es mucho más rica y complicada, y pocos se hanatrevido a contarla con la frescura y originalidad de esta jovenestadounidense. Aunque no existan mapas preestablecidos, Andrew dibuja su hoja de ruta personal en la que muchos jóvenes (y no tanto) severán reflejados: desde sentirse en casa en un país extranjero hastahuir de las relaciones tóxicas, pasando por todos los trabajos desubsistencia que nos podamos imaginar, la autora nos habla de suexperiencia, que es la de muchos veinte y treintañeros en un mundocada vez más global y confuso.