A mediados del siglo XIX, cuando las nuevas clases emergentes yaempezaban a mudarse al norte de Manhattan, un rico y prestigiosomédico neoyorquino se construye una casa en Washington Square. Es una«casa bonita, moderna», con terraza y porche de mármol. A ella setraslada a vivir en compañía de su hermana, una viuda romántica ysentimental, amiga de los secretos, y de su única hija Catherine, quea los veinticinco años no ha conseguido ser, según su padre, nihermosa ni inteligente. A Catherine le corresponde, sin embargo, unaherencia considerable, y cuando en su vida aparece un joven guapo yencantador, aunque sin oficio ni beneficio, el doctor no duda de queno puede sentirse atraído por ninguna cualidad de su hija que no seael dinero.