Vladímir Putin volvió a ser elegido presidente de Rusia en el año 2012 tras una reforma que le garantiza la presidencia durante seis años.En 2014 y 2015 el país ha sufrido la caída del precio del crudo, elconflicto de Ucrania y las sanciones occidentales, el coste de laanexión de Crimea, la oposición interna de Navalni, el caso Nemtsov,el desplome del rublo y la factura de los Juegos de Sochi. Todoacompañado de una oleada de recortes y leyes cada vez más restrictivos con los derechos sociales. Mientras tanto, los datos sociológicosmuestran que el pueblo ruso apoya al presidente con cotas depopularidad equiparables a los mejores momentos de su primer periodopresidencial. ¿Cómo explicar esta paradoja?. El putinismo, mediante la propaganda y los medios de comunicación, ha consolidado su fortalezacuando Occidente daba por hecho su declive.
Vladímir Putin volvió a ser elegido presidente de Rusia en el año 2012 tras una reforma que le garantiza la presidencia durante seis años.En 2014 y 2015 el país ha sufrido la caída del precio del crudo, elconflicto de Ucrania y las sanciones occidentales, el coste de laanexión de Crimea, la oposición interna de Navalni, el caso Nemtsov,el desplome del rublo y la factura de los Juegos de Sochi. Todoacompañado de una oleada de recortes y leyes cada vez más restrictivos con los derechos sociales. Mientras tanto, los datos sociológicosmuestran que el pueblo ruso apoya al presidente con cotas depopularidad equiparables a los mejores momentos de su primer periodopresidencial. ¿Cómo explicar esta paradoja?. El putinismo, mediante la propaganda y los medios de comunicación, ha consolidado su fortalezacuando Occidente daba por hecho su declive.