La música y la vida tienen muchas cosas en común. Al igual que en unacomposición musical, una vida necesita cierto equilibrio y armonía.También precisa de un ritmo, más o menos intenso en función delmomento vital por el que se transite, que marque la pauta de nuestrosactos y decisiones. Y una cierta melodía, que podría ser equivalente a la personalidad, que nos ayude a conducirnos de una determinadamanera. Vivir con música es una originalísima reflexión de dospersonas que aman la música y la sienten, desde quien vive para y porella, a quien la concibe como una parte indispensable de laexistencia. Los autores analizan de forma minuciosa los más recónditos resortes de la música y de la vida una experiencia tras la cual seráimposible volver a escuchar la música como antes e incluso vivir lavida sin pararse a reflexionar sobre las cuestiones aquí expuestas.