NUÑEZ FLORENCIO, RAFAEL / NÚÑEZ GONZALEZ, / NÚÑEZ GONZÁLEZ, ELENA
Viva la muerte! es el grito de Millán Astray, fundador de la Legión.En efecto, vive la muerte podía ser la triste constatación de surival, Miguel de Unamuno, en la ceremonia que tiene lugar en laUniversidad salmantina en 1936. Pese a su disparidad, entre la mística necrófila del fascismo y el pesimismo de la inteligencia, se apreciauna base común: la abrumadora presencia de lo macabro en la cultura ypolítica españolas del siglo XX. Sus raíces son profundas. Lo macabrodesempeña un papel crucial en nuestra cultura, desde las danzas de lamuerte medievales a la vanitas barroca (Valdés Leal), desde elsuicidio romántico (Larra) a la recreación de la España negra(Regoyos), desde la estética de lo sórdido (Solana) al tremendismo(Cela). A su vez, lo macabro ha tenido una incuestionable dimensiónpolítica como arma de intimidación antes, durante y después de laGuerra Civil, y como instrumento de reafirmación y propaganda (lanecrofilia franquista). Ahora, en nuestros días, la memoria históricase polariza en la oportunidad o no de exhumar fosas comunes. Lomacabro nos espanta, atrae y desconcierta, pues limita al norte con el horror, al este con la ira, al oeste con el asco y al sur con elhumor negro. Nadie ha visto jamás una calavera seria.