Nunca es tiempo perdidodiscutir con los sumos sacerdotesla existenciade Dios.Se aprenden cosas de los hombres.Es como discutir asuntos debellezacon devotos del arte y padres de la patria.La acuarelasensible,el paisaje bonito,la página exquisita, nos convencende lo que no debemos escribir.Pero entre todas las leccioneshay una queconviene no olvidar.Es la que recibimos al compartir un sueñocon elamigo puroque acostumbra a mezclar la poesía y la ley,o la verdad ylos castigos.Sin hacer equipaje de rencores,sin bromas en el reino delos justos,uno aprende a cambiar de domicilio.Resultaimprescindiblemedir el tiempo de la realidady que no sea demasiadotarde.