VIEJO TANGO EN CARNAVAL

VIEJO TANGO EN CARNAVAL

$41.770
IVA incluido
Sujeto Disponibilidad de Proveedor
Editorial:
(254).VIEJO TOPO,S.A.
Año de edición:
ISBN:
978-84-15216-58-2
Páginas:
400
Encuadernación:
Rústica
Idioma:
Castellano
Peso:
602
Dimensiones:
230x155
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Mientras la Guerra Civil española ha sido frecuentemente tratada en el cine y la literatura, las novelas que narran la lucha antifranquistay, sobre todo, las que sitúan la narración en la Transición, sonescasas. La acción de Viejo tango en Carnaval se desarrolla en ambosperiodos.


Viejo tango en Carnaval incursiona pues en la memoria histórica desdeel territorio de la ficción, aunque se trata de una ficción queresponde fielmente a los acontecimientos vividos por su autor, y en la que muchos personajes que participaron en ellos aparecen con suspropios nombres y apellidos o con deformaciones de los mismos tandiáfanas que el lector que conozca nuestra historia reciente losreconocerá inmediatamente.


Obreros, abogados laboralistas, militantes y dirigentes clandestinos,policías, grandes burgueses, jóvenes universitarios, etc.,protagonizan un texto vivaz y veraz, en el que la trama novelesca sesuperpone y da forma a una narración que contribuye eficazmente a lanecesaria recuperación de la memoria.








Este libro podría tener otro título: Memoria de la cárcel. LeopoldoEspuny nace en Gallur, pueblo zaragozano, el 5 de septiembre de 1940,de modo que una de sus primeras imágenes fue la de las viudasenlutadas de la Guerra y la Posguerra. La pregunta primera que se hace es: ¿por qué?


Hereda de su padre un fuerte resentimiento contra el régimen de Franco que lo acompaña al colegio y a la universidad. En 1963, fusilan aJulián Grimau y el autor ingresa en el PSUC. Llega a la universidad el año posterior a la Capuchinada. Su militancia le acarrea detencionesy cárcel. Se licencia en Derecho y ejerce como abogado laboralista enun despacho colectivo. Vuelve a la cárcel, al negarse a pagar unamulta por haber participado en un acto de solidaridad con Puig Antich.


La Transición la vive como un personaje secundario y desencantado.Como otros muchos, quería una República. Hoy es un viejo jubilado ynostálgico, que acude a las manifestaciones con los "yayoflautas", ysigue con sus planes subversivos.