Sigue los juegos de un bebé curioso, como todos los bebés, y su viejoamigo, un perro casero y adorable en esta dulce historia contada enverso. Un perro educado y tranquilo que tolera todo lo que su pequeñoamigo le hace. Las rimas de Fogliano, perfectas en tono y cadencia,capturan magistralmente el entrañable encuentro entre un bebé conpañales y un perro peludo y viejo en el suelo de la cocina. Las rimas, simples, crean el estado de ánimo de los dos protagonistas: Perrogrande/ viejo amigo /en el suelo/está dormido/ La exploración de lasecuencia es mutua: ya se acerca/bebé chico/por el suelo/despacito,Termina la historia con los dos amigos durmiendo en el suelo de lacocina. Las ilustraciones de Raschka añaden simpatía y una capaadicional a la narrativa. Incluye diferentes elementos como pies yzapatos en la periferia de la página y los lectores pueden adivinarquién entra y quién sale de la cocina. Raschka refleja el versominimalista de Fogliano con sus simples pinceladas de acuarelasnaranjas, azules y verdes.