EDUARDO BERTI (ED.) / BERTI, EDUARDO
Según Bertolt Brecht, «habitar en un hotel significa concebir la vidacomo una novela». El carácter literario de los hoteles es cosa sabida. Los encuentros «sorprendentes y deliciosos», afirmó Maupassant, seproducen mejor «en un tren, en un hotel o en un lugar de vacaciones»,es decir, fuera de lo cotidiano. ´Vidas de hoteles´ presenta esteuniverso en sus múltiples variantes: la habitación de hotel comosímbolo de refugio o de encierro, como lugar secreto para loprohibido, como morada para lo excéntrico o lo siniestro, como hogarfuera del hogar, como escenario para crímenes o infidelidades, comoescondite para un prófugo, como marca o indicio social, etcétera.