VICTORIA, EMILIO / VICTORIA MUÑOZ, EMILIO
Y el cosmos estalló a mi alrededor.Mi mundo sensorial se desmoronó.Y fue la oscuridad.Es curioso, no tuve odio ni rencor al Hacedor, o quién hubiere.Entendí que sus designios tenían una entidad que escapaba a mi mente.Mi capacidad sensorial era aún confusa, pero advertí que comenzaba aenriquecerme.Me di perfecta cuenta de que mi visión del mundo había variado.Comencé a ver las personas bajo un punto de vista crítico y a veceshasta cruel. Ninguno era como antes lo suponía. No eran ni mejores nipeores, solo diferentes y quizá dependía solo de mi criterio.Pero mi mayor sorpresa fue descubrirme a mí mismo. Al asomarme alespejo de mi oscuridad me encontré ante un ente desconocido: yo mismo. Era casi absurdo haber convivido con él durante años sin conocerlo, y ahora nos encontrábamos frente a frente.