Vuelve Vernon Subutex, un ángel caído de los años noventa, la granépoca del rock, en este segundo volumen de su trilogía.Vernon sigue en la calle y ha perdido todo contacto con el mundo real. El parqueButtes-Chaumont, al nordeste de París, es ahora su nuevo hogar, y allí convive con otros vagabundos, sin ser consciente de que se haconvertido en una especie de celebridad en internet y de que susantiguos amigos, un heterogéneo grupo de individuos socialmente muydispares, lo buscan desesperadamente. Todos quieren conocer lasgrabaciones que la estrella del rock Alex Bleach dejó en sus manosantes de morir.Críticas:
«Una trilogía que, con un estilo directo y no exento de crudeza, nosofrece una sátira de la vida actual: la precariedad, la crecientedesigualdad, el escapismo narcótico, el desespero colectivo, elegoísmo generalizado y el conservadurismo rampante.»
La Razón«¿Recuerdan aquellas novelas de los años noventa? Historiascon forma de collage sobre chicos de ciudad que se drogaban,escuchaban Sonic Youth [...]. Sorpresa: aquel género sospechoso hadado una obra inolvidable veintitantos años después.»
El Mundo«Una manotada en la cara de los nacidos a finales del sigloXX, un reflejo crudo, realista, del aquí y ahora, de la confusión, del tedio, el angst y aquel estupor que pensábamos que nos íbamos aquitar con la edad adulta.»
Librújula«Pocos autores nos sumergen como Virginie Despentes en elpantanal asfixiante en que se ha convertido nuestra época.»
El País«Imaginar una ficción más corrosiva que la de VirginieDespentes se hace difícil.»
Playground Magazine«Virginie Despentes desnuda sin complacencianuestro tiempo, ofreciendo un posible antídoto. Una verdaderaescritora. Un libro único, corrosivo.»
Les Inrockuptibles«Despentes ofrece radiografías mentales constantes.Los altos y los bajos, el gran coraje de las pequeñas cosas, laspequeñas cobardías de las grandes caídas, las últimas renuncias antesdel naufragio. Despentes es una mujer que escribe. Una mujer que nosescribe, libres o prisioneros. Es realmente una locura ser tandotado.»
Libération«Podemos girar Vernon Subutex entre nuestros dedos como unapiedra preciosa que cambia de color a la luz del día.»
Le Journal du Dimanche«Un libro de combate movido por una capacidad de indignación irreprochable y una empatía asombrosa.»
Télérama«A la negrura del primer volumen le sigue un libro muydistinto y mucho más luminoso que reafirma nuestra impaciencia porleer el tercero.»
Le Monde