«Venecia es un pez. Compruébalo en un mapa. Parece un lenguado colosal tendido en el fondo. ¿Cómo es posible que este animal prodigioso haya remontado el Adriático para venir a guarecerse justo aquí?» Asípresenta Tiziano Scarpa a la más extraordinaria de las ciudades. Sulibro propone un paseo insólito por la intimidad de ese sermaravilloso. En etapas ordenadas de acuerdo con los órganos delcaminante -de los pies a los ojos-, nuestros sentidos recorren Venecia con una intensidad tan única como la ciudad misma. La prosa dúctil ysocarrona de Scarpa sortea los lugares comunes acerca de la ciudad delos canales y nos hace revelaciones de singular importancia. Una deellas explica por qué Venecia no es el sitio adecuado para unadeclaración de amor. Y sin embargo, precisamente de amor por Veneciatrata este libro. Según el propio Scarpa, este sentimiento no estáfalto de violencia, tal como sucede cuando intentamos retener a quienamamos: «Hemos hecho cosas peores que atarla a tierra firme:literalmente, la hemos clavado al fondo del mar.»Tiziano Scarpa nació en Venecia en 1963. Narrador y poeta, es tambiénautor de textos teatrales y para la radio. En ocasiones lleva a cabolecturas de sus obras en público, ya sea solo o acompañado de músicos. Varios de sus libros han sido premiados y traducidos a otras lenguas. Colabora con distintos periódicos y revistas.Tiziano Scarpa nació en Venecia en 1963. Narrador y poeta, es tambiénautor de textos teatrales y para la radio. En ocasiones lleva a cabolecturas de sus obras en público, ya sea solo o acompañado de músicos. Varios de sus libros han sido premiados y traducidos a otras lenguas. Colabora con distintos periódicos y revistas.«Venecia es un pez. Compruébalo en un mapa. Parece un lenguado colosal tendido en el fondo. ¿Cómo es posible que este animal prodigioso haya remontado el Adriático para venir a guarecerse justo aquí?» Asípresenta Tiziano Scarpa a la más extraordinaria de las ciudades. Sulibro propone un paseo insólito por la intimidad de ese sermaravilloso. En etapas ordenadas de acuerdo con los órganos delcaminante -de los pies a los ojos-, nuestros sentidos recorren Venecia con una intensidad tan única como la ciudad misma. La prosa dúctil ysocarrona de Scarpa sortea los lugares comunes acerca de la ciudad delos canales y nos hace revelaciones de singular importancia. Una deellas explica por qué Venecia no es el sitio adecuado para unadeclaración de amor. Y sin embargo, precisamente de amor por Veneciatrata este libro. Según el propio Scarpa, este sentimiento no estáfalto de violencia, tal como sucede cuando intentamos retener a quienamamos: «Hemos hecho cosas peores que atarla a tierra firme:literalmente, la hemos clavado al fondo del mar.»