En una sociedad pluricultural y plurirreligiosa como la nuestra, cadavez resulta más indispensable el conocimiento de las diversasreligiones del mundo. Si nos ignoramos, todos salimos perdiendo. Elautor aborda esta temática desde dos perspectivas complementarias: enla primera parte hace una presentación transversal de las grandestradiciones religiosas a partir de su diversidad, mientras que en lasegunda parte muestra el común itinerario espiritual y experiencialque proponen todas ellas: pasar de la conciencia individual, encerrada en si misma, a la comunión con el Todo. Estas páginas son, a la vez,una bella descripción y una necesaria reflexión sobre la multiplicidad y la unidad de la experiencia religiosa de la humanidad. Hay un Todoque trasciende la existencia individual, sin que por ello la extinga.Y hay unos complejos simbólico-sociales (las religiones) que lasdiferentes culturas o comunidades humanas ofrecen para facilitar lavinculación con el Todo. La convicción que guía y sostiene estaspáginas es que cada religión ofrece sus propios elementos para religar ese Todo, y que tan importante e