En Una extraña ciencia, Julio Rodríguez ahonda en la línea poética que ha empezado a construir desde su primer libro: una poesía fresca ycercana, intensa pero contenida, que brilla con luz propia. Los poemas recogidos en este volumen plantean de manera magistral esa extrañaciencia de vivir, hablándonos sin tapujos de las pequeñas derrotas ysatisfacciones cotidianas y haciendo una lectura del amor fuera detópicos.