Los singulares antihéroes de Una dama en apuros son dos fanáticos delas novelas de aventuras que, víctimas de la astuta trampa que lestiende un enemigo, emprenden una aventura real: la liberación de unadama que ha sido secuestrada en su castillo del sur de Francia. Y nohay aventura comparable a la de seguirles en su intento de rescate,pues Tom Sharpe vuelve a demostrar aquí que es un maestro en eldesarrollo de las más enloquecidas tramas: engaños, choquesautomovilísticos, persecuciones, tiroteos, apariciones de la policíasecreta internacional, confusiones y desastres se van sucediendo enmedio de un clima de descontrol abso¡luto que culmina en el mayor caos imaginable.Tan salvaje como siempre, Sharpe utiliza su humor negropara hacer una ejemplar sátira de la irracionalidad, en la que quizásolo se salvan ese par de maravillosos chiflados que protagonizan esta historia: Glodstone, prototipo de maduro romántico enamorado de unacivilización desapa¡recida que simboliza su adorado Bentley del año27, y Peregrine, el alum¡no difícil que entiende peligrosamente al pie de la letra todo lo que oye y que tiene no menos peligrosastendencias asesinas.Fiel al estilo que lo convirtió en uno de loshumoristas más famosos y leídos, Tom Sharpe arremete furiosamentecontra la locura general del mundo, la gran virtud de sus disparatadas caricaturas consiste en que sabe acompañar su mordacidad de unainigualable capacidad para diver¡tir a sus lectores.