AGUIERRE, JOSE ANTONIO / DE AGUIRRE / CASTAÑEDA FERNANDEZ,J.E.
La crisis desatada en los países más ricos y avanzados cogió porsorpresa a nuestros bancos, a los organismos reguladores de losgobiernos y a la mayoría de los economistas y expertos financieros.Todos ellos andan desconcertados sin saber cómo poner fin a tantosufrimiento. Nosotros proponemos sencillamente una cura de humildad.Si ustedes preguntan a quienes se dedican al comercio, a la industria, a los negocios o a los ciudadanos de a pie, probablemente les diránque cuanto más dinero y crédito barato mejor. Pero esto es lo quetuvimos en los años que precedieron a la crisis.
Nosotrossomos también economistas sorprendidos y más a medida que sedesarrollan los acontecimientos. Hemos pedido a nuestros bancoscentrales lo que no nos pueden dar y en la tarea han descuidado lo que siempre fue su misión principal, evitar que nuestro sistema decrédito se desmorone porque si lo hace llevará años recuperarlo. Ahora necesitaremos más humildad con menos arrogancia y pereza intelectualde la que hemos exhibido en los años anteriores a la crisis.