Washington. En mitad de las previas electorales los periódicosempiezan a llenar sus páginas con la noticia
de un brutal asesinato, que resulta ser el 4º de una serie. Las cosasse complican rápidamente después de asignar el
caso a Robert Miller: las víctimas no existen oficialmente, sus datospersonales no están registrados en ninguno de los
sistemas conocidos. Cuanto más investiga Miller, menos sentido parecetener el caso, hasta que empieza a descubrir
hechos cada vez más inquietantes y comienza a enfrentarse a verdadestan alejadas de su propia realidad, que empieza a
temer por su vida.