Orvieto, una antigua ciudad italiana que se alza sobre las rocas de la Umbría, es una de las más impresionantes y hermosas que puedenencontrarse en Europa. Allí se dirige Marlena De Blasi junto con sumarido, Fernando, para establecer su nueva casa en el antiguo salón de baile de un ruinosopalazzo del siglo XVI. Aunque al principio susnuevos vecinos recelarán de ella, De Blasi se dedicará a conquistarpoco a poco su corazón haciendo lo que mejor sabe: cocinar. Tras dosaños de interminable espera a que finalicen las obras dereestructuración del palazzo, elaborará un espectacular banquete parafestejar tan señalado día y reunirá en torno a su mesa a vecinos yamigos, personajes pintorescos y memorables, en un día que quedarápara la historia...Marlena de Blasi sigue compartiendo con los lectores su historia deamor con Italia