La Torre de Cristal es uno de los grandes edificios de oficinas quepueblan cualquier ciudad. Allí la narradora se encuentra involucradaen las vidas de jefes y compañeros cuyas inquietudes, secretos yobsesiones tejen una atmósfera que la va absorbiendo poco a poco.Entre todos forman un mundo de supervivientes que tratan de adaptarsea una realidad cambiante y llena de gestos que no se sabe lo queesconden. Como si nos asomáramos a las ventanas del edificio, laenvolvente estructura de Un millón de luces nos descubre las historias entrelazadas que componen la apasionante intriga de la novela y de la vida, impregnada de necesidad de amor, espejismos e incertidumbre.Clara Sánchez capta con ironía y ternura lo que los tiempos traen, elmundo en que vivimos, el ahora aparentemente banal. Y lo hace con laprosa sutil, enigmática y al mismo tiempo transparente y directa quela define.