Esta novela habla sobre la infancia pero también es el retrato de unaépoca, una clase y un país. La realidad política en Argentina, irrumpe en forma de censura, secretos y sospechas.En el verano del 76 unaniña inteligente, observadora e intuitiva está lista para dejar atrásla infancia. Su pequeño mundo familiar y suburbano, atravesado por las tensiones del esfuerzo diario y el resentimiento de las ilusionesperdidas, está dominado por una figura central y referente: su papá.Un padre apuesto, a la vez cómplice y ensimismado, que llegado elmomento le exigirá una prueba de lealtad.En esta época, en Argentina,los grupos se abren en bandos y las familias se parten, laprotagonista prueba el sabor de la soledad y por primera vez necesitapreguntarse: ¿qué se puede decir?, ¿qué se debe callar? Así, el relato da en el blanco, en el punto justo donde se cruzan la intimidad y lavida social.Y mientras tanto la indómita memoria, que se vuelve tantohacia el pasado lejano como hacia el presente de la escritora adulta,enciende y apaga los focos del recuerdo en esta novela, la máspersonal y entrañable de Claudia Piñeiro.