Oltimos Poemas, de Joaquín Gurruchaga (San Sebastian, 1910) constituye el primer libro de un poeta que ha persistido hasta hoy en laescritura y en el silencio. Ya a comienzos de los años treinta habíainiciado, sin embargo, su carrera poética, en la vecindad de amigoscomo Gabriel Celaya. En la primavera de 1936 acuerda con ManuelAltolaguirre la edición de la que habría sido su primera publicaciónpoética, en la mítica colección Héroe. Truncada esa posibilidad por la contienda civil, Joaquín Gurruchaga termina en Madrid, al cabo de laguerra, su licenciatura en Letras, estudio luego Ciencias Políticas yse matricula en la Escuela de Cine. Accede al fin a una cátedra deHistoria del Arte en la Escuela de Bellas Artes, donde se jubila en1980. La paradoja del título de este libro se nutre, pues, tanto delsilencio como de la dedicación de una vida. Con uno y otra cumplía eldestino de otros poemas de su edad y generación, de difusión tardía,irregular o incluso póstuma. Joaquín Gurruchaga, nacido el mismo añoque Miguel Hernández, es compañero generacional de Francisco Pino,Luis Alvarez Piñer o Basilio Fernández.Dividido en dos secciones, ´Sólo un largo sonido que me cruza pordentro´ y ´Oigo en el aire un endecasílabo´ , Oltimos Poemas estáconcebido con cierto carácter de diario poético. Breves anotacionesinteriorizan impresiones, recuerdos o imaginaciones con nitidez depercepción, con precisa humildad verbal. Esta poesía intimista medita, evoca, sueña o describe con limpidez de trazo y con la sabiduría deun poeta que se despoja de toda apariencia de retórica para alcanzarla desnudez y el espíritu de la mejor poesía.